Medicación para el TDAH: efectos a largo plazo

Empecé a ejercer como neuropediatra en enero del 2001 y desde el primer momento el Trastorno por Déficit de Atención – Hiperactividad (TDAH) ha ocupado gran parte de mi actividad.

Medicación para el TDAH

Los pacientes crecen y yo con ellos. A medida que van haciéndose adultos sus preocupaciones cambian y hay dos que se repiten con frecuencia: el manejo de la autoestima y las dudas sobre los efectos de la medicación a largo plazo.

Empezaré hablado sobre esta última. ¿Resolvemos dudas?

Medicación para el TDAH

Es muy importante recordar que el tratamiento del TDAH es multimodal, que implica a distintos profesionales y modalidades terapéuticas que incluyen el uso de fármacos.

Los fármacos son necesarios para regular el desajuste cerebral que se produce en el TDAH. Los neurotransmisores –sustancias naturales del cerebro que permiten la comunicación entre neuronas– tienen alterado su metabolismo, lo que dificulta y retrasa el desarrollo cerebral.

De los fármacos aprobados para tratar el TDA-H, los más utilizados son el metilfenidato y la atomoxetina. La indicación y la elección del tratamiento farmacólogico es facultad exclusiva del médico, que conviene que tenga experiencia en el diagnóstico y manejo del TDA-H.

Como cualquier medicación, los fármacos para el TDAH tienen efectos secundarios. Los más frecuentes son la pérdida de apetito –anorexia– y la dificultad para conciliar el sueño –insomnio–. También puede aparecer taquicardia y aumento de la tensión arterial, dolor de cabeza, retraso en la ganancia de peso y talla, tics, irritabilidad, tristeza e incluso síntomas psicóticos. La mayoría de estos efectos desaparecen en cuanto se pasa el efecto de la medicación.

Pero ¿qué pasa si la medicación se utiliza durante años? Es la cuestión que preocupa a los pacientes y sus familias, y a la que los médicos tratamos de dar respuesta.

Recientemente he estado de congreso en Berlín –EUNETHYDIS 2016–, y he tenido la oportunidad de escuchar y aprender más sobre los efectos a largo plazo de los fármacos para el TDAH.

El tratamiento farmacológico para el TDAH es eficaz para mejorar la atención, la hiperactividad y en menor medida la impulsividad –síntomas que merman el desarrollo del niño que los sufre–.

Estos fármacos se usan en Europa desde hace más de 30 años, en los que han ido apareciendo nuevos principios activos, formas de presentación y posologías. La experiencia acumulada por los que nos dedicamos a atender a estos niños ha permitido mejorar su manejo y su conocimiento, sabemos que son fármacos muy seguros, pero es necesario no dejar de evaluar su eficacia y confrontarla a sus efectos secundarios a largo plazo.

Recientes estudios han analizado estos efectos centrándose en los 3 principales: los efectos sobre el la peso y talla, los efectos psicológicos y los cardiovasculares.

Sobre el crecimiento

El efecto secundario que más frecuentemente presentan los niños que reciben tratamiento para el TDAH es la pérdida del apetito.

Medicación para el TDAH

Es una queja muy común que se asocia a menudo a un estancamiento o incluso a una pérdida de peso, que siempre se recupera con la retirada del fármaco. Como el medicamento se toma durante años, se hace imprescindible la valoración de posibles deficiencias del crecimiento causadas por estos fármacos.

Pues bien el análisis de diferentes estudios permite concluir que los fármacos para el TDAH causan una leve disminución del peso al inicio del tratamiento –durante los 12 meses tras su introducción– que es más evidente cuanto menor es la edad del niño. El impacto sobre la talla es insignificante, estudios prospectivos permiten afirmar que ni la edad ósea ni la maduración puberal se ven alteradas, y que la talla final esperada es similar en los niños tratados farmacológicamente y en los que no han recibido fármacos para el TDAH.

Es decir, en la edad adulta estos retrasos en la ganancia ponderal y en la talla desaparecen.

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Fuente:María José MasNeuropediatra


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